Un contacto de confianza es una persona a la que autorizas para que tu institución financiera contacte en situaciones específicas, por ejemplo, si hay alguna preocupación sobre la actividad en tu cuenta y no han podido comunicarse contigo. Un contacto de confianza puede ser un familiar, abogado, contador o otra persona de confianza que crees respetará tu privacidad y sabrá cómo manejar la responsabilidad. La persona de confianza debe tener 18 años o más.


